Tener una
casa de estilo republicano, diseñada con la arquitectura de los primeros años
del siglo pasado con finos rasgos coloniales, no sólo es una riqueza, sino una
belleza que debe compartirse. La familia
Díaz Collantes, naturales de Cajamarca, pero fusionados con la cultura e
idiosincrasia trujillana, al final norteños todos, poseen una de las
propiedades más pintorescas, tradicionales y hermosas en pleno siglo 21.